Aprende a usar los stories como una profesional

Aprende a usar los stories como una profesional

Instagram es la red social de moda y crece año tras año, sobre todo entre los menores de 40 años. El público es mayoritariamente femenino y tecnológicamente activo. 

Las Historias, también conocidos como Stories, son publicaciones que tan solo duran 24 horas. 

Una vez pasado este tiempo, desaparecen, pero tranquilas, se guardan y podemos destacarlas en nuestro perfil. 

Son publicaciones muy cortitas donde tenemos más libertad creativa que en el feed y podemos hacer publicaciones más personales, casuales, espontáneas y divertidas. 

La duración es de 15 segundos, el tamaño es 1080×1920 y se pueden subir hasta 100 al día.

¿Por qué utilizar los Stories? 

  • Te permiten mostrar el lado más personal de la marca.
  • Compartir el día a día.
  • Contenido no tan trabajado como en el feed (aunque sí con una mínima calidad).
  • Conectar de forma más directa con tu comunidad.
  • Vía de comunicación con nuestros seguidores, a través de preguntas, encuestas, cuestionarios.
  • Los stories recuperan la esencia de Instagram que nació como un contenido “instantáneo”.
  • Contenido más rápido, personal, casual y espontáneo.
  • Permite contar historias a través de sus pantallas (hasta 100) hilo narrativo (stroytelling).
  • Con la nueva funcionalidad de incluir enlaces, nos permite dirigir público a nuestra página web, blog, producto.

Ideas de contenido 

STORIES PROFESIONALES 

  1. Making of del trabajo (antes-después, time lapse).
  2. Casos de éxito o best sellers.
  3. Testimonios o valoraciones de clientes.
  4. Recomendaciones de otros profesionales. 
  5. Tutoriales y post informativos o explicativos 
  6. Entrevistas a personas de interés para tu audiencia. 
  7. Reviews de algún producto o servicio.
  8. Noticias propias (logros y éxitos).
  9. Compartir herramientas que utilizamos.
  10. Post del blog (si tenemos).
  11. Eventos/Actividades: aniversario, conferencias, reuniones, celebraciones, afterwork, teambuilding.
  12. Mostrar el lugar de trabajo y al equipo.
  13. Mostrar cliente o proveedor (reunión, entrevista).
  14. Historia de la marca.

HISTORIAS PERSONALES 

  1. Contar alguna anécdota de tu día a día.
  2. Mostrar tu lado más personal: Hobbies, Mascotas, Vacaciones.
  3. Recomendar favoritos (lugares, libros, restaurantes).
  4. Hacer reflexiones sobre temas de actualidad o temas que te interesen.
  5. Causas benéficas, voluntariado o asociaciones.
  6. Nuevos descubrimientos (series, libros, podcast).
  7. Meme o gif gracioso. 

Aquí os dejamos el vídeo con esta formación en nuestro canal de Youtube.

YouTube player

Cristina Carrizo

https://pinkfish.es/

Tres años con mujeres soñadoras y hacedoras

Tres años con mujeres soñadoras y hacedoras

Después de tres años de vida de la Red de Emprendedoras en Movimiento (Rem), hemos conseguido que nuestro sueño se haga realidad: trabajar juntas para visibilizarnos y disfrutar haciéndolo. Poner en marcha esta red de mujeres nos ha costado un gran esfuerzo y horas de trabajo adicional, pero, sinceramente, lo hemos hecho con mucha ilusión y, viendo el resultado, ha merecido la pena.

Lo habíamos hablado (¿o más bien, lo habíamos soñado?) con Mariana Duffill allá por el año 2013-2014, cuando las dos empezamos a emprender. Pero es en 2018 cuando coincidimos con más mujeres interesadas en participar, y empezamos a tejer la red y a poner las bases de una asociación “por y para mujeres emprendedoras”(1).

Nuestros inicios, un auténtico trabajo en equipo

Primero nos reunimos con Cristina Gómez y Ruth Valero en el Cerrillo de Hoyo, después hicimos un llamamiento en el grupo de WhatsApp que nos unía a las mujeres emprendedoras de la sierra de Guadarrama desde el 2014, “Compartir Sinergias”.

Y nos pusimos en marcha: en la plaza del Ayuntamiento de Torrelodones, nos juntamos Yolanda Larrumbide, Marcela De Gregorio, Marisol Garrido, Jennifer Ramsay, Ángela Aguilar, Mónica Codina, Mar Corral, Cristina Garaeta y Violeta González. Irene Colmenares no pudo asistir a este primer encuentro, por un error a la hora de convocarla. En cuanto nos presentamos, el  1 de febrero 2019, tanto Irene como Mariana acudieron con sus bebés en brazo y se unieron a las demás.

Los inicios fueron una auténtica pasada de coordinación y trabajo en equipo: la ayuda de Marisol con los estatutos, el tono justo y enfocado de Yolanda en todos los textos (1) (“somos remistas”, “remamos juntas”, “tejemos la red”… ), la imagen orgánica desarrollada por Marcela que nos enamoró a todas, la estrategia trabajada y escrita en pleno verano de 2019 por una socióloga y amiga de Mariana experta en la materia, la cálida acogida de Cristina a cada socia, el sitio web diseñado y gestionado por Mariana, y sobre todo las ganas de cada una de nosotras de trabajar juntas por un objetivo común: las mujeres emprendedoras. Todas colaboramos y compartimos muchas inquietudes hasta el día de la presentación.

Corinne Lydie Cassé en la presentación oficial de Rem en febrero de 2019 en Torreforum (Torrelodones).

Sorprendente compromiso de las emprendedoras

Quince días antes de mostrarnos al mundo, tuvimos que buscar un espacio más grande que el que la THAM (mancomunidad de Torrelodones, Hoyo del Manzanares, Alpedrete y Moralzarzal) nos había facilitado, porque en pocos días se inscribieron tantas mujeres que superamos  el aforo. Gracias a la concejala de Desarrollo Local de Torrelodones, Toñy Mora, pudimos celebrarlo en el espacio de Torreforum, mucho más amplio. Ese día fue precioso: marcamos un aforo de cien personas, y acudieron las cien mujeres que se inscribieron, atraídas por sentirse parte de “algo”.  Para nuestra sorpresa, la mitad de las que acudieron se hicieron socias ese mismo día. Algo increíble.

Ya entre las asistentes de la presentación, estaba también Gurutze de Acha, que se sumó a formar parte de la junta en cuanto salieron Cristina Garaeta, Mónica y Mar. Aprovecho para darles las gracias por lo que aportaron en esta primera fase tan decisiva. Contribuyeron mucho, cada una con su experiencia y sus responsabilidades: horas de trabajo, apoyo técnico y motivacional, ganas y algún que otro conflicto que nos hizo crecer.

Mujeres participantes en la presentación oficial de Rem en febrero de 2019 en Torreforum (Torrelodones).

¿Qué os puedo decir de las mujeres que estamos en la junta a día de hoy?

En la actualidad, la junta la conformamos siete emprendedoras: Yolanda, periodista; Marcela, diseñadora gráfica y Arteterapeuta; Irene, naturópata; Mariana, psicóloga social y diseñadora web; Gurutze, licenciada en Comunicación y coach; Cristina, maestra de educación infantil y cuentista (es decir, una gran cuentacuentos), y yo (Corinne), licenciada en Ciencias Empresariales y formadora. Nos reunimos cada quince días por Zoom (2), aunque estamos instaurando las quedadas presenciales trimestrales para darnos abrazos, compartir ideas, risas y, por qué no, de vez en cuando, alguna lágrima.

No os cuento lo que supuso para nosotras el confinamiento, pero creo que soy justa al decir que volver a reunirnos fue un hito malabarista en nuestras vidas. Además del trabajo en junta, cada una lidera una comisión o proyecto. Esto significa que todas las semanas trabajamos para Rem, al margen de nuestras vidas personales y profesionales. Somos auténticos pulpos (¿es una suerte o necesitamos más autocuidado?, este aspecto también lo queremos potenciar).

Sabemos que no comunicamos lo suficiente lo que hacemos a las socias, a quien nos debemos, pero currar… os lo aseguro que curramos, desde la generosidad, el interés de visibilizarnos y la necesidad que sentimos de que este mundo funcione mejor y se adapte a nuestras circunstancias. ¿Os parece una locura? Sí, somos siete locas, brujas, emprendedoras, totalmente diferentes las unas de las otras (aunque siempre digo que nos falta diversidad en Rem, en edad y origen), pero con algo en común: queremos cambiar nuestro mundo, queremos disfrutar entre emprendedoras de una vida llena, promoviendo felizmente nuestros proyectos (y rentables, por supuesto).

¿Qué es Rem en definitiva?

En este sentido, sentimos que Rem es una herramienta (3) dinámica para fortalecer a las mujeres en sus iniciativas y proyectos. Creemos en las sinergias, la coopetitividad entre emprendedoras que son competencia, en el trabajo en red entre entidades, instituciones y, por supuesto, queremos hacernos visibles. Simplemente, proyectamos y creamos un mundo hecho de igualdad y sostenibilidad, lo hacemos de verdad, dejando atrás el postureo.

Metodología hecha de disfrute

En este tránsito de tres años, he podido vernos a todas crecer, incluida yo, por supuesto, gracias a una metodología sencilla: estar juntas y disfrutar de lo que nos une. Cuando nos juntamos, no nos cuesta protagonizar y, por lo tanto, crecemos vertiginosamente a base de responsabilizarnos y visibilizarnos.

Este protagonismo que tanto nos cuesta adquirir fuera de un grupo exclusivamente de mujeres (es decir en la vida normal, mixta) forma parte de lo que denominaron las feministas (4) “el techo de cristal”. Normalmente, no percibimos que hay un techo por cómo nos han educado y por las normas no escritas, pero en tu trabajo no asciendes, no creces, no te ven, sientes que no “puedes” protagonizar (aunque poder, puedes, esto ya está demostrado). Es decir, existen barreras de «vidrio», que son tan subliminales (transparentes) como reales (intraspasables) que impiden nuestra movilización vertical (5).

En 2021, conseguimos nuestra primera financiación gracias al Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares e ideamos y realizamos Rem-TV, que supuso la entrada semanal de emprendedoras en Rem durante meses. Ya somos 140, ¡qué fuerte! El colofón final fue NaviRem y fue todo un éxito en ventas el sábado para la mayoría de las participantes gracias a la organización de Irene y de la comisión que lidera: Laura Hernández, Mila Rubio, Silvia Juárez

La comisión de formación, liderada por Mariana, está creciendo (se suman Nadia Brunet, Patricia Huertas, Paula Nieto y Cristina Gómez e Irene Colmenares, metidas en todo) y lanza desde sus inicios cada mes una formación. Irene y Mariana están preparando unos debates riquísimos, frutos de una propuesta de Sara Gallego.

La comisión de socias está haciendo un gran trabajo para dar la bienvenida y un sitio propio a las socias, con las “expertas en crear espacios bonitos”, Cristina Gómez y Amaya García, con el apoyo de Gurutze.

Marcela –un rayo de sol en la junta– se encarga de la tesorería y, además, ha lanzado un proyecto de creatividad con Jennifer Ramsay, Olga Peñacoba, Cristina Pastor y Paloma de Pablo: “Arte en travesía”.

Desde hace meses, estamos trabajando en la próxima asamblea y en el reglamento interno, y en la actualidad, estamos creando una nueva propuesta del “sueño de Rem”, incluyendo el autocuidado, proyecto liderado por Jane Duffill, un camino participativo hacia la igualdad y sostenibilidad de la mano de Marisol Garrido, Sara Gallego, Henar Roldán, Silvia, y la sempiterna Irene.

La comisión de comunicación está liderada por Yolanda Larrumbide y está formada por las periodistas Lucía R. Oliveras, Gloria Llopis y Gema Puerto. Se encargan de difundir la labor de Rem, a través del sitio web, gestionado por Mariana Duffill, los vídeos de Rem-TV, la divulgación de información y el contacto con los medios de comunicación, la redacción de la revista digital La Remista, etc. Además cuidan el tono de Rem, dando unidad al discurso de las remistas que hacen de portavoces y transmiten nuestros principios y valores. Las redes sociales las gestiona Irene, y del diseño corporativo se encarga Marcela.

La comisión de proyectos deberá reorganizarse para conseguir financiación de los ayuntamientos, gracias a Rosa Jiménez Gómez y Lola Varas. Esta ayuda nos permitirá crecer y ampliar nuestras actividades y ámbito de difusión.

De hecho, aprovecho: si eres remista y quieres que se haga realidad el “sueño de Rem”, actívate, colabora, habla de nosotras, difunde nuestra visión y misión entre las mujeres emprendedoras e instituciones (ayuntamientos, asociaciones, etc.), difunde nuestras actividades, en definitiva, danos a conocer con el boca a boca, que es uno de los mejores recursos. Así, te transformarás en socia activa de Rem, una embajadora, y habrás puesto en marcha un sueño común de igualdad y sostenibilidad.

Somos remistas y aquí estamos todas juntas trabajando codo con codo para disfrutar construyendo. ¡Viva el simbólico 8 de marzo y la visualización de las mujeres durante el resto del año!

(1) Expresión creada por Yolanda Larrubide.

(2) Descubrimiento gracias a Jennifer Ramsay

(3) Fue el alcalde Hoyo quien nos regaló esta definición.

(4) A las que yo me sumo.

(5) Apuntes de Conchi Cazorla.

Corinne Lydie Cassé Carrión

658.155.386

contacto@socialmarketingpymes.com

www.socialmarketingpymes.com

@somarketingpymes


 

Entrevista a Sara Gallego Medina, consultora de Igualdad, recursos humanos y coach ACC

Entrevista a Sara Gallego Medina, consultora de Igualdad, recursos humanos y coach ACC

Las emprendedoras somos un claro ejemplo de mujeres `orquesta´, arrastramos el rol de cuidar a otros, nunca a nosotras mismas

El ámbito de la salud sigue siendo un escenario clave y una cuestión crucial para el feminismo. Entre las vindicaciones de las mujeres a lo largo de la historia, o sea, la recuperación de algo que nos pertenece, está la igualdad de derechos, sin que la diferencia biológica sea motivo de opresión para la vida de las mujeres.

Mucho se ha recorrido para recuperar autoestima, autonomía, autoridad y toma de decisiones ante nuestras necesidades. Sin embargo, hoy las mujeres seguimos desdobladas entre lo personal, lo profesional y lo familiar, con un eterno reclamo por la conciliación de estos espacios vitales. Para hablar de estos dilemas nos responde Sara Gallego Medina que, junto a otras remistas, han creado en Rem un espacio de reflexión abierto sobre la importancia del autocuidado.

¿Qué significado adquiere el 8M para toda la sociedad, y en especial para las mujeres?

El 8 de marzo es un día conmemorativo de los derechos de las mujeres. Las Naciones Unidas (ONU) legitima la necesidad de comprometerse por la igualdad real de las mujeres donde aún queda mucho camino para estar en equilibrio con los hombres. La filósofa Amelia Valcárcel, catedrática de Filosofía Moral y Política, define el feminismo como una agenda de cambio social. Esta es una conquista pacífica de muchos siglos y Simone de Beauvoir ya advertía:“No olvidéis nunca que bastará con una crisis política, económica o religiosa, para que los derechos de las mujeres se cuestionen”.

La salud de las mujeres es la columna vertebral del feminismo, ¿por qué sigue siendo una cuestión crucial para desmontar la desigualdad?

Vivimos en un mundo donde lo que define “lo normal” es la biología masculina. Los parámetros de la salud siguen centrados en lo masculino, falla tremendamente la perspectiva de género en este ámbito. Es necesario reflexionar sobre la gran contradicción que supone que las mujeres sean las mayores proveedoras de atención sanitaria y las que menos se benefician de ella a nivel mundial. Las enfermedades de las mujeres son las menos estudiadas, las peor tratadas, y su impacto, más infravalorado. Las mujeres vivimos más y peor. Tras ser cuidadoras, pocas veces recibimos el mismo nivel de cuidados que hemos dado. El dilema a las mujeres nos surge porque el rol tradicional femenino es el de cuidar a otros, nunca a una misma. Las mujeres tenemos más cargas y menos tiempo para lo personal. A esto hay que añadir la culpa, por lo que dejamos de hacer cuando nos ocupamos de cuidarnos, y el estrés que se irá acumulando, porque ser omnipresentes nos pasa factura. Las emprendedoras somos un claro ejemplo: mujeres `orquesta´ atendiendo todas las necesidades de un negocio, más la esfera familiar y la personal.

¿De qué hablamos cuando insistimos en los autocuidados de las mujeres?

Las mujeres necesitamos ocuparnos “más” de nuestra salud mental, física, y emocional. Todo empieza por una misma, solo nosotras podemos ejercer ese papel de autocuidadoras. No se puede delegar ni deberíamos querer hacerlo. El mito del amor romántico nos hace mucho daño, esperamos que otra persona venga a cuidarnos y no ocurre. Sabemos que las mujeres somos más propensas a la depresión y ansiedad y esto tiene un importantísimo componente ambiental. Por ello, hay que dedicar tiempo a encontrar formas de liberarnos de la carga mental, hacer deporte, mantener nuestros vínculos sociales más allá de la familia, practicar alguna afición o desarrollar nuestra espiritualidad. En determinadas circunstancias y contextos, es casi un acto de rebeldía. Y en realidad, no trae más que consecuencias positivas para nosotras y para los que nos rodean. Además sirve al propósito de socializar a las futuras generaciones, mediante la educación en valores y desde el ejemplo.

Consulta su proyecto en REM:

Entrevista realizada por Lucía Ruiz Oliveras. Periodista.

Si quieres que tu emprendimiento tenga éxito, empieza por el autocuidado

Si quieres que tu emprendimiento tenga éxito, empieza por el autocuidado

El autocuidado es algo fundamental en toda mujer que desee emprender, porque si deseas tener éxito en un proyecto o trabajo a largo plazo, es importante que “aprendas” a dedicar un tiempo a tu propio bienestar, a tu salud emocional, física y mental. En la Red de Emprendoras en Movimiento (Rem), tenemos claro que es una necesidad entre las remistas, y por eso este mes lanzamos un nuevo grupo de autocuidado.

Se trata de un espacio para conocernos las unas a las otras, compartir vivencias, apoyarnos y aprender a utilizar herramientas que nos permitan afrontar saludablemente nuestros proyectos. En este artículo te cuento cómo surgió la idea, cómo se ha creado y sus claves, y te invito al primer encuentro “Emprende en tu autocuidado”, que tendrá lugar el 14 de marzo.

Recupera tu equilibrio y bienestar, y compártelo

En septiembre decidí volcarme al 100% en mi proyecto de emprendimiento “Cuidando mi vida”. En él acompaño a mujeres para que aprendan a parar, a reconectar consigo mismas, a priorizarse y a cuidarse para recuperar su equilibrio y bienestar, proceso que aplico en mí misma cada día.

Mi experiencia emprendiendo está siendo una etapa muy bonita, pero también dura y con altibajos de todo tipo. Un día tomé consciencia de que estaba viviendo mi emprendimiento en mucha soledad y que esto no me estaba haciendo bien. De aquí surgió en mí la necesidad de juntarme con otras mujeres emprendedoras para charlar, compartir y aprender herramientas de autocuidado que me permitieran gestionar de una manera más sana mi emprendimiento.

Así decidí ponerme en marcha para crear el grupo de autocuidado para emprendedoras que tanto anhelaba. Un espacio donde poder cubrir mi necesidad y a la vez poder ofrecerlo y compartirlo con otras mujeres que se sintieran como yo.

Nos han vendido que debemos ser superwoman

Me consta que somos muchas las que vivimos nuestro emprendimiento de manera muy aislada, pensando que los altibajos emocionales que nos encontramos en el camino solo nos pasan a nosotras, porque somos débiles o tenemos algún defecto de fábrica.

Además hay una tendencia a idealizar el emprendimiento que nos lleva a mostrar una imagen de nosotras mismas como emprendedoras sesgada y muy relacionada con la figura de superwoman que nos han vendido desde pequeñas: esa mujer exitosa que puede con todo, a la que todo le va bien y que oculta avergonzada los momentos difíciles en los que se siente asustada, perdida, ansiosa, abrumada, frustrada, agotada, etc.

Creación del grupo de autocuidado

Tras un tiempo con esta idea dando vueltas en mí cabeza, decidí elaborar la propuesta y presentarla a la junta de Rem. Desde el principio tuvo muy buena acogida y todo ha fluido como la seda. Se han sumado a la aventura tres mujeres maravillosas: Amaya García, Patricia Huertas y Sara Gallego, con las que está siendo un placer compartirla y seguir dándole forma.

Claves del grupo

Las claves que definen este nuevo grupo de autocuidado son:

  • Es un lugar amable y seguro donde cada una podemos mostrarnos tal y como somos, sin necesidad de aparentar o avergonzarnos de cómo nos sentimos en ciertos momentos.
  • Nos permitirá comprender y experimentar que no estamos solas y que las cosas que nos pasan también les ocurren a muchas otras mujeres emprendedoras.
  • Podremos conocernos las unas a las otras, compartir vivencias y apoyarnos.
  • Aprenderemos herramientas de autocuidado que nos permitirán gestionar sanamente los altibajos que surgen y el malestar que sentimos en nuestro emprendimiento.
  • Los temas propuestos se abordarán desde una perspectiva de género.
  • El encuentro se realizará una vez al mes, para que haya una continuidad y un apoyo sostenido en el tiempo.
  • Será un grupo que vayamos creando entre todas y comenzaremos tratando aquellos temas que más nos urgen e interesan.
I Encuentro virtual: Emprende en tu autocuidado

Estás invitada al primer encuentro, ¿nos acompañas?

El próximo 14 de marzo, de 10:00 a 11:30 horas, tenemos nuestro primer encuentro a través de Zoom, al que hemos llamado “Emprende en tu autocuidado”. En él os presentaremos el proyecto, nos conoceremos, comenzaremos a charlar sobre el autocuidado y recogeremos vuestras necesidades e intereses de cara a crear los siguientes encuentros.

Puedes apuntarte pinchando en este enlace: https://www.eventbrite.es/e/entradas-grupo-de-autocuidado-rem-emprende-en-tu-autocuidado-290953589017

¡Te esperamos!

Psicóloga educativa especializada en autocuidado y mindfulness para mujeres

Creadora y coordinadora del Grupo de autocuidado de Rem

www. cuidandomivida.com

@_cuidandomivida

hola@cuidandomivida.com

No me da la vida

No me da la vida

En este taller quisimos reflexionar con las mujeres que asistieron sobre algunos temas como:

  • En qué se nos va el tiempo a las mujeres
  • Cómo nos sentimos las mujeres con respecto al tiempo
  • Sacar tiempo para lo importante
  • Cómo coger las riendas de nuestro tiempo

¿En qué se nos va el tiempo a las mujeres?

Muchas de nosotras tenemos la sensación de que vivimos sin parar y que aún así no llegamos a todo lo que nos gustaría. ¿A qué realmente dedicamos nuestro tiempo en el día a día? 

  • Pensando en cómo has usado el tiempo la semana pasada, indica la cantidad de horas que has dedicado a cada una de estas áreas.
  • Si convives con alguien y te apetece hacer la comparativa, rellena la misma información con una estimación de a qué dedica el tiempo la persona con la que convives.

ENCUESTA DE USO DE TIEMPO 

(Hacerlo con el tiempo de la semana anterior). Indica cuánto tiempo has dedicado durante la última semana a estas actividades

1. Trabajo remunerado (tiempo que le dedicas a tu proyecto).

2. Estudio.

3. Tareas relativas a la organización y preparación de comidas (organizar comidas, comprar, guardar alimentos, cocinar, limpieza…).

4. Limpieza del hogar (ropa, casa, basura…).

5. Cuidados a otras personas de tu hogar (pareja, hijo/as, compañeros/as…).

6. Cuidados (no pagados) a otras personas que no conviven en tu hogar (familiares, amigos/as, relaciones de trabajo…).

7. Cuidado de plantas y mascotas.

8. Relaciones familiares y sociales.

9. Reparaciones y mantenimiento (coche, casa…).

10. Gestiones (bancos, cuentas, impuestos, junta vecinos/as, colegios…) y otras compras no alimentarias.

11. Desplazamientos (incluye todo tipo de viajes).

12. Voluntariado.

13. Actividades de ocio (ir al cine, salir a tomar algo, redes sociales…).

14. Autocuidado (descansar, dormir, comer, médicos, deporte, bienestar, autoconocimiento…).

15. Juego, disfrute, creatividad, placer…

Ahora calcula:

  • ¿Cuánto tiempo dedicas a tu trabajo “remunerado”? (suma tarea 1)
  • ¿Cuánto tiempo dedicas al trabajo no remunerado? (suma tareas 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12)
  • ¿Cuánto tiempo dedicas al cuidado de otras personas y seres? (suma tareas 5, 6, 7)
  • ¿Cuánto tiempo dedicas al ocio? (suma tarea 13)
  • ¿Cuánto tiempo dedicas al autocuidado? (suma tarea 14)
  • ¿Cuánto tiempo dedicas al juego, disfrute, creatividad, placer, etc? (Suma tarea 15)
  • Si la otra persona es un hombre, ¿notas alguna diferencia en el uso del tiempo que te llame la atención?

Y sacamos estas conclusiones:

  • Poco tiempo para nosotras mismas: autocuidado, juego, disfrute, creatividad, placer…
  • Mucho tiempo dedicado a cuidar del hogar, otras personas y seres. Mujeres cuidadoras y complacientes. 
  • Gran esfuerzo por cumplir con todo lo que se espera de nosotras (mandatos).
  • Las mujeres entramos en modo multitarea, con lo cual hacemos muchas cosas a la vez y es muy difícil estar realmente presentes y concentradas en lo que estamos haciendo y también separar cuánto tiempo dedicamos realmente a cada cosa.

¿Cómo nos sentimos las mujeres con respecto al tiempo?

Después de ver de forma práctica en qué hemos empleado el tiempo en la última semana, ¿cómo se os queda el cuerpo? 

  • Hay expresiones que usamos ya casi sin pensar: “no me da la  vida”, “no llego a todo”, “me paso el día corriendo para nada” … que nos pueden hacer sentir como en una rueda de hámster, en bucle, es el Día de la Marmota… 
  • Y además, tenemos tendencia al automachaque y a la sobreexigencia.
  • Aspiramos a ser una superwoman, como si ese fuera el ideal de mujer. 
  • Acabamos sintiendo culpa y ansiedad por “no producir”, o por dedicarme tiempo a mí y sentirlo como una pérdida. 
  • Y llegamos a pensamientos del tipo “todo el mundo tiene tiempo menos yo”, que nos llevan al rencor y al enfado.
  • Por supuesto, pedir ayuda ni siquiera lo contemplamos, es como rogar. El “tú puedes con todo” es una trampa. 

Esto no es casual, las mujeres somos educadas para cuidar y hacernos cargo de la gente de nuestro entorno. Si no llegamos a todo, nos sentimos culpables e inadecuadas. Pero es imposible llegar a todo cuando la carga es demasiado grande como para una persona.

La carga mental de ser las organizadoras del hogar también pasa factura y nos quita energía y recursos que podríamos emplear en nuestros emprendimientos.

Sacar tiempo para lo importante

¿Qué es lo importante para ti? No te dejes llevar por lo que otras personas te digan que es lo importante, escucha tu brújula interior y descubre qué es lo que te aporta, te hace sentir bien y te hace feliz.

Entre otras cosas, concluimos que las mujeres necesitamos tiempo para:

  • El autocuidado.
  • El disfrute, la diversión, perseguir nuestras pasiones y curiosidades.
  • Descansar.
  • Trabajar sin interrupciones, algo que supone un reto para las emprendedoras sobre todo cuando trabajamos en casa.

Si rascas tiempo para lo verdaderamente importante, cambia la forma en la que te presentas ante el mundo y el tiempo parece que se estira. Si logras tener un horario fijo y respetado de trabajo suficiente en el que no estás pensando  ni haciendo tareas de cuidados, aumenta tu eficacia y disminuye tu estrés.

¿Cómo tomar las riendas de nuestro tiempo?

Está claro, porque lo vivimos a diario en nuestra piel, que el mundo va acelerado y nosotros le seguimos el ritmo. 

No podemos controlar los millones de estímulos que recibimos, ni tampoco dar la espalda a una realidad cada vez más conectada; también es necesario mencionar la cultura de la inmediatez y cómo, la mayoría de las veces, no sabemos administrarla. 

Lo que pasa es que no nos damos cuenta de que si no ponemos de nuestra parte estaremos perdiendo nuestro derecho más importante que es la libertad de decidir cómo queremos vivir nuestra vida. 

Si estamos en este taller es porque, en algún momento, hemos sentido una llamada de atención que nos dice que dejemos de ponernos en piloto automático y que seamos responsables. 

Y en este último bloque, después de haber compartido experiencias en este taller, queremos lanzaros varias preguntas para que, ojalá, todas nos vayamos de aquí con, al menos, una acción que vamos a poner en marcha. 

¿Qué estás dispuesta a hacer para empezar a ser tú la dueña de tu tiempo? 

¿Cómo lo vas a negociar con tu entorno? ¿Qué barreras crees que vas a encontrar y cómo vas a hacerles frente para avanzar? 

Puedes ver el taller aquí:

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Síndrome de la impostora

Síndrome de la impostora

El síndrome de la impostora fue el título de una de las formaciones impartidas desde Rem para mujeres emprendedoras.

¿Sientes a veces que eres una impostora de tu negocio?

El síndrome de la impostora me invadió a mis 24 años durante los primeros años de mi experiencia laboral, trabajando con esos “grandes” del sector automovilístico en Múnich. Recién salida de la carrera, me encontré con un sector totalmente masculinizado y tremendamente hostil. Sin embargo, aunque estaba sumergida en esa cultura y, a pesar de las dificultades, conseguí superar mi síndrome de la impostora.

¿Sabes qué estrategias utiliza la impostora que sientes que eres en algunas ocasiones?


Cuando esa sensación de que somos unas impostoras se apodera de nosotras, de manera más o menos consciente, nos sentimos constantemente un fraude y vivimos con el miedo a que algún día nos descubran. Estas sensaciones originan una cadena de pensamientos y reacciones inconscientes que dan como resultado que nos valoremos y critiquemos de forma negativa. Si no somos capaces de detectar cuando estamos teniendo el síndrome nos quedamos atrapadas en este ciclo hasta agotarnos y las consecuencias pueden ser nefastas para ti, tu emprendimiento, tu salud, tu familia, tu rendimiento y/o tu negocio.

¿Qué es este síndrome y a qué se debe?

  • El síndrome de la impostora no es una enfermedad, es un conjunto de estados emocionales que experimentamos debido a las situaciones internas y externas que vivimos.
  • Es el reflejo de un autoconcepto sesgado que nos afecta a la autoestima.

Este síndrome tiene género femenino

El síndrome de la impostora no se resuelve solo con trabajar en nosotras mismas y nuestro empoderamiento individual. También tiene que haber un cambio colectivo hacia un modelo menos estereotipado, en el que se fomente una educación y una cultura laboral libres de prejuicios y estructuras sexistas.

Aunque las mujeres demuestren fuerza y ambición, nuestras batallas con los (micro)machismos diarios nos afectan negativamente. Hay estudios que explican que las niñas, a partir de los 5 o 6 años, ya tienen la sensación de pertenecer a un grupo inferior. Para ellas, las mujeres pueden hacer cosas buenas, pero los hombres son los que destacan.

A pesar de que estamos hiperformadas y somos mayoría en las universidades, esto no se refleja en el mercado laboral, en el que ocupamos los puestos más precarios y con peores condiciones laborales. El suelo pegajoso o el techo de cristal, fruto de las culturas empresariales patriarcales, están ahí como sombras acompañándonos en nuestras carreras laborales. Asimismo, también somos las que nos encargamos mayoritariamente de las labores de cuidado, crianza y domésticas que no se pagan, ni tienen valor social, aunque son imprescindibles para la supervivencia. Todo esto nos afecta en la confianza en nosotras mismas, en la percepción de nuestras habilidades y en cómo valoramos nuestras capacidades. En sentirnos unas impostoras de nuestros trabajos y nuestros negocios.

¿Cómo se puede dejar atrás el síndrome de la impostora?

Mejorando nuestra autoestima y autoconcepto. Aunque esto es algo que engloba muchos aspectos y requiere de tiempo y acompañamiento psicoterapéutico, podemos empezar, tal y como hicimos en la formación, haciendo conscientes los mecanismos de protección que tenemos ante el estrés de lo que consideramos un “fracaso” y poniendo en práctica diferentes estrategias para ir deconstruyéndolos, e identificando los agentes externos que nos influyen negativamente para así coger perspectiva ante los juicios de valor que nos hacemos a nosotras mismas.

Otro factor que es muy necesario para ganar autoestima y confianza en una misma es  tener una red de empoderamiento alrededor. Una red de acompañamiento y cuidado mutuo que puede optar varias formas a través de la relación entre mujeres, basada en el respeto, la admiración y el apoyo mutuos.

En Ingenias proporcionamos esta red y estrategias ya en la adolescencia a través de sesiones de crecimiento personal complementarias a las clases de apoyo de matemáticas. Así, el foco de enseñanza lo ponemos no sólo en la materia, sino también en la inteligencia emocional que se ve influida por la socialización de género que vivimos desde pequeñas, que nos hace sentir a las mujeres especialmente inseguras, tal y como nos pasa en los ámbitos de la empresa y el emprendimiento, en los ámbitos de la ciencia y la ingeniería, y en primaria y secundaria, en la asignatura de matemáticas.

Así, nuestro objetivo es que las jóvenes adquieran herramientas emocionales para afrontar de una manera más sana las exigencias, la presión y el estrés de los estudios y, de esta manera, que puedan usarlas en todos los aspectos de su vida. El síndrome de la impostora puede así desaparecer para el resto de su vida desde una etapa temprana.

Es maravilloso poder empoderar a mujeres de todas las edades.

Si te interesa la formación del síndrome de la impostora para ti, puedes reservar plaza escribiéndome a paula.nm@ingenias.org o rellenando el formulario de contacto en https://www.ingenias.org/2486-2/.

Recomiendo seguir en Instagram a estos dos perfiles: @elsindromedelaimpostora y @nedratawwab, y leer el libro: “El síndrome de la impostora, ¿Por qué las mujeres siguen sin creer en ellas mismas?” de Elisabeth Cadoche y Anne de Montarlot.


Paula Nieto Montero

Paula Nieto Montero

www.ingenias.org

paula.nm@ingenias.org


Planificar para vivir mejor

Planificar para vivir mejor

Continuando con nuestros talleres para mujeres emprendedoras más orientados a las herramientas de marketing y emprendimiento, el 12 de enero hablamos sobre “Planificar para vivir mejor”.

Cuántas veces has arrancado el curso o el año llena de energía, pero te has desgastado enseguida por no saber cuál es el mejor paso que dar con tu proyecto. ¡O por lo menos el primero! Cuando estamos metidas en la vorágine de nuestro día a día, es difícil coger perspectiva y ver el camino ante nosotras.

Por eso este taller nos ayudó a pararnos, a reflexionar y pensar cuál es nuestro contexto para después ir desgranando, poco a poco y sin tecnicismos, las tácticas de marketing que podemos utilizar este año. Es importante, para no caer en la frustración, que seamos conscientes de que no es posible poner todas en práctica a la vez. Debemos ir dedicándonos a cada una de ellas poco a poco y con una perspectiva general de cómo vamos a distribuir nuestra energía a lo largo del año.

En la última parte del taller pudimos adentrarnos en técnicas y herramientas concretas de planificación tanto anuales como más para nuestro día a día. Bajo la premisa de que nuestro cerebro es vago, aprendimos trucos para no dejarle alejarnos de nuestro propósito. Si lo tenemos claro y le hemos reservado el tiempo, ¡no habrá quien nos desvíe de nuestro objetivo!

Siempre es un buen momento para Planificar para vivir mejor. Si quieres saber más, mira el vídeo en nuestro canal de Youtube.

Nadia Brunet Hidalgo www.marketingporunmundomejor.com

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Nadia Brunet Hidalgo

Nadia Brunet Hidalgo

https://marketingporunmundomejor.com/

nadia@marketingporunmundomejor.com

Lenguaje inclusivo en mi negocio: ¿por qué es importante?

Lenguaje inclusivo en mi negocio: ¿por qué es importante?

“Aquello que no se nombra no existe” (Georges Steiner). Con esta frase comenzamos nuestro taller para mujeres emprendedoras: Lenguaje inclusivo en mi negocio. Un espacio en el que profundizamos sobre como los diferentes aspectos y usos del lenguaje pueden contribuir a dar valor y visibilizar el papel de las mujeres, o bien a desvirtuarlo y esconderlo.

Un tema de plena actualidad ante el que no solamente debemos estar informadas, y conocer como nos afecta a nosotras como mujeres sino también como emprendedoras, y como agentes de cambio social, en nuestra relación con nuestra clientela y proveedor.

Poco a poco desgranamos los usos del lenguaje en relación a las mujeres, destapando su:

  • Uso sexista
  • Androcentrismo

Y las consecuencias que ello tiene:

  1. Invisibilización de las mujeres;
  2. Falsas creencias respecto a lo que interesa a los seres humanos basadas solo en lo que afecta e interesa a los hombres (en masculino);
  3. Perpetuación de la discriminación y la desigualdad y
  4. Consecuencias en la autopercepción y la autoestima de niñas y mujeres en distintas áreas de su vida, y de sus creencias en cuanto a sus capacidades.

Sexismo en la publicidad y en los medios:

Estuvimos analizando cómo, aunque las cosas han cambiado, aún seguimos viendo como la publicidad utiliza el cuerpo de la mujer como reclamo, y se sirve de la presión social hacia las mujeres por mantener una imagen poco real, para vender y ganar clientas usando premisas poco éticas.

Las ventajas de usar un lenguaje inclusivo en mi negocio:

Tanto para mí como para mi negocio, y como aporte social. Porque muchas mujeres ya no se ven reflejadas en la imagen que la publicidad ofrece de ellas, se nos presenta la oportunidad de generar valor en nuestro negocio. Para establecer una relación más auténtica y respetuosa con nuestras clientas, basada en premisas de ética y respeto por la diversidad que las mujeres.

Como hacer un uso inclusivo del lenguaje:

Estuvimos hablando de buenas prácticas y malas prácticas en materia de lenguaje inclusivo, dependiendo del foro, y siempre desde la corrección lingüística. Existen numerosas herramientas y técnicas que podemos usar:

  1. Evitar el uso del masculino genérico.
  2. Desdoblamientos.
  3. Genéricos.
  4. Nombrar profesionales de ambos sexos.
  5. Pronombres y su uso.
  6. Perífrasis.
  7. Alternancia de anteposiciones.
  8. Evitación de la asimetría.

También reflexionamos sobre la concepción del lenguaje como algo vivo, que refleja el mundo y la realidad pero también puede transformarla.

Por último planeamos una dinámica en la que analizamos alguna de nuestras acciones de marketing y campañas de publicidad, para detectar mejoras y ¡Felicitarnos por los usos inclusivos que hacemos del lenguaje también!

Puedes ver el vídeo completo aquí:

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Sara Gallego Medina

Sara Gallego Medina

www.coachingtim.me

Saragallego@coachingtime.me

Dafo y modelo de negocio personal

Dafo y modelo de negocio personal

El pasado 28 de octubre hablamos sobre Dafo y modelo de negocio personal en uno de nuestros talleres para mujeres emprendedoras y de cómo utilizarlo en nuestros emprendimientos.

Las herramientas de marketing no sirven para nada si no las ponemos en contexto
y las adaptamos.
¿A qué no utilizarías la misma fuerza de un martillo para tipos diferentes de pared?
Por eso, tu emprendimiento, tu negocio, tu proyecto… (llámalo como quieras)
necesita que le tengas en cuenta y lo veas como algo único y tuyo, en este
momento concreto.
¡Es necesario poner cada cosa en su lugar! Antes de hablar de cosas técnicas, hay
que ponerse manos a la obra y preparar el material.

¿Para qué estás emprendiendo?


Espero que sea algo más allá de vivir de tu pasión o de solo ganar dinero. Porque
no es un hobby y porque vas a tener que estar haciéndolo cada día. Coge lápiz y
papel, y pregúntate qué es lo que te mueve, qué puedes dar y cómo dirigir tus
talentos hacia lo que quieren los demás .
Con esto claro, o ideado, ya sí podemos utilizar las dos herramientas que dan título
a este taller.
Son herramientas estratégicas, al servicio de nuestros objetivos, que nos van a
ayudar a seguir con foco y a tomar decisiones adaptadas a nuestros negocios
personales.

Análisis DAFO personal


Es un análisis de la situación actual (la tuya y la de tu negocio), y tiene en cuenta
tanto sus características internas (fortalezas y debilidades) como las externas
propias del entorno (oportunidades y amenazas).
Lo podrás aplicar a diferentes ámbitos, y en diferentes situaciones, y te ayudará a
tomar decisiones e incluso a definir tu ventaja competitiva.
Por último, el análisis DAFO personal se caracteriza porque tiene forma de foto con
recuadros y, lo más importante, porque es un elemento vivo ¡tienes que ocuparte
de que lo sea! No puedes hacerlo una vez y guardarlo en el cajón. Encárgate de
revisarlo de vez en cuando.
Y, una vez hecho, ¿qué hacemos con esta información más allá de la foto? Seguir
ideando cómo podemos…

Mantener y reforzar las fortalezas
Corregir las debilidades
Explotar las oportunidades
Afrontar las amenazas

Modelo CANVAS personal

Tiene su origen en el Business Model Canvas que se desarrolló como herramienta
para ayudar a diseñar modelos de negocio.
También tiene forma de recuadro y se divide en 9 bloques, con un orden inicial
recomendado para trabajarlos.
Segmento de clientes o ¿a quién ayudas?
Propuesta de valor o ¿cómo ayudas?
Canales o ¿cómo te conocen y cómo haces llegar tu oferta?
Relaciones con clientes o ¿cómo interactúas?
Fuentes de ingresos o ¿qué obtienes?
Recursos claves o ¿quién eres y qué tienes para que tu negocio funcione?
Actividades clave o ¿qué haces?
Asociaciones clave o ¿quiénes te ayudan?
Estructura de costes o ¿qué das para realizar eso que prometes con valor?

Ya ves que se trata de tener, de un vistazo, tu negocio a la vista.
Además, es interesante para darte cuenta de que cualquier modificación sobre uno
de los recuadros puede cambiar la foto completa. Puedes hacer una prueba fácil y
piensa si el simple hecho de dirigir una nueva propuesta a un nuevo segmento no
modificaría el resto de recuadros ¡seguro que sí!
Y si hablamos de negocios personales… ¡hablamos de ti porque tú eres el recurso
más importante!
Así que ya tienes al menos uno de los puntos para el CANVAS.

¡Apunta! Recuadro 6, recursos clave, Autocuidado.


En qué se traduce lo tienes que poner tú pensando en ti y en tu actividad. Porque
si eres costurera, imagino que sabrás que un fisio o un masajista, como recurso, es
clave para mantenerte a flote en tu día a día.
Por cierto, no vale eso de ¡no tengo tiempo!
El autocuidado es la mejor manera de generarlo.
Y si solo puedes quedarte con una idea, sal a pasear y conecta con la naturaleza.
Te aseguro que los resultados positivos están garantizados y seguro que tú lo
sabes, porque alguna vez lo has experimentado.

Con todas las fichas en su sitio ¡acción!
Sin acción no hay resultados.
¿Qué es lo próximo que vas a hacer por tu negocio y por ti? Si quieres más pistas,
no te pierdas el vídeo del taller y pon en marcha tu Dafo y modelo de negocio personal.

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Amaya García Leal

Amaya García @soy_emoworker

www.soyemoworker.com

Entrevista a Cristina Carrizo Altuzarra, creadora de Pink Fish, agencia de marketing digital especializada en redes sociales y contenidos

Entrevista a Cristina Carrizo Altuzarra, creadora de Pink Fish, agencia de marketing digital especializada en redes sociales y contenidos

Ser mujer tiene que darte ventajas comunicativas, porque tenemos más capacidades de empatizar y, con la edad, una suma de conocimientos”

Una de las habilidades más importantes para el emprendimiento es la comunicación. Nosotras mismas somos un medio único de expresión e información sobre lo que hacemos y ofrecemos en nuestro negocio. También contamos con una gran diversidad de canales, un entorno cambiante que sigue transformado nuestra manera de comunicarnos. La remista Cristina Carrizo nos plantea algunas reflexiones antes de abordar una buena estrategia de comunicación de nuestros proyectos en el tiempo de la hiperconectividad.

Cristina estudió Periodismo y luego completó su formación con Publicidad donde sentía que encajaba mejor. De origen navarro y padres empresarios, sabía que algún día se establecería por su cuenta. En 2015, creó en solitario la agencia Pink Fish con la intención de cambiar el mundo con “marcas conscientes y valientes”. En la actualidad está inmersa en el mundo literario y con proyectos de formación en su sector.

¿Por qué es importante una buena estrategia de comunicación para nuestros negocios? ¿Qué nos puede ayudar a dar este paso?

Nuestro objetivo es comunicar mejor y llegar a más personas. Antes que nada, habría que plantearse que nosotras somos el primer medio que comunica y que debemos de perder el miedo a dar este paso. Hay que quitarse la vergüenza del “no soy nadie” o “lo que hago no vale”. Quitémonos esas barreras, porque todas hacemos cosas que valen y este paso no lo va a dar nadie por nosotras.

Te va a ayudar el saber quién eres y lo que te propones hacer. Si sabes la misión de tu negocio, te dará confianza y seguridad para poder transmitirlo a los demás. Este mismo discurso te va a servir para todas tus comunicaciones. Como la tendencia hoy en día es hacia lo visual, resulta muy útil hacerse un guion y ensayar previamente delante de otros. Cuanto más lo practiquemos, más lo iremos mejorando.

¿Qué les dirías a las mujeres emprendedoras sobre las herramientas de comunicación actuales?

Que no hay que agobiarse pensando que si no estás en Instagram, no eres nadie… Todo es relativo, porque lo que importa es buscar las formas de comunicar que se acomoden a ti. El boca a boca aún está sirviendo y, desde luego, hay que seguir hablando y conectando con una comunidad presencial. No hay que perder nuestra esencia, que es la que nos va a diferenciar.

Hay que considerar que cada generación ha tenido siempre que afrontar nuevos retos. La era tecnológica donde estamos inmersas llegó para quedarse y su lógica es seguir innovando, por lo que siempre habrá alguien más joven que estará más preparado.

No nos pongamos la zancadilla a nosotras mismas. Siempre es recomendable estar al día y no perder el ritmo. Pero también hay que buscar a profesionales que te ayuden, porque gestionar las redes sociales es otra profesión.

Pink Fish tiene un manifiesto ético donde se posiciona como agencia de marketing que pretende cambiar el mundo. ¿Qué opinas sobre la hiperconectividad y sus consecuencias?

Sabemos que hay una saturación de lo digital y la tendencia a largo plazo será el bloqueo, donde ya no oyes nada y te desconectas. Va a haber una ola de vuelta a lo analógico, por necesidad, donde se priorice reunirse, hablar, encontrarse, tocar el papel de los libros…

Lo vemos en las personas más jóvenes que están viviendo dos vidas, la digital y la real, y les genera depresión. Yo soy partidaria de que se retrase el acceso tecnológico acorde a la madurez, entre los 14 y 16 años. Las redes sociales son de doble filo y no se están perdiendo nada. Son nativos digitales que no van a tener problemas de entrar con rapidez. Yo prefiero la pizarra a la tablet, necesitan salir más al campo y tener contacto real con sus iguales.

Desde Pink Fish ponemos el acento a los valores, al impacto o huella sostenible de los negocios, apoyando a los proyectos valientes, porque las marcas conscientes son ya una auténtica revolución.

Los datos sobre el emprendimiento femenino dicen que se necesita visibilizar a más mujeres referentes que inspiren, ayuden y refuercen a otras mujeres para que aumente la confianza y la autoestima.

Sí, ser mujer tiene que darte ventajas comunicativas, porque tenemos más capacidades de empatizar y, con la edad, una suma de conocimientos. También es muy beneficioso apoyarnos en una comunidad de mujeres emprendedoras. En cuanto a comunicar tu marca, antes de lanzarte a las redes sociales puedes aprender y consultar a mujeres expertas. Actualmente hay muchos cursos y formaciones para comprender la mejor estrategia y evitar hacer las cosas con disgusto si no van contigo. Por ejemplo, lanzarse a hacer vídeos sin prepararse.

En estos momentos, tengo en marcha dos proyectos formativos junto a dos remistas. Un curso para ayudar a personas empresarias de Torrelodones a digitalizar sus negocios junto a Natalia Borja. Y con Mariana Duffill, el proyecto Amalur (madre tierra en euskera), para que las mujeres puedan vivir de sus emprendimientos, fundamentando sus negocios desde la raíz y proporcionando las herramientas que ellas necesitan.

Consulta su proyecto en REM:

Entrevista realizada por Lucía Ruiz Oliveras

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